La soberanía de datos promete independencia de la nube, pero en una máquina cotidiana el recorte de memoria castiga la precisión y la velocidad. Analizamos los números reales.
El protocolo que conectó los agentes con todo lo demás cumplió un año con 10.000 servidores activos y un problema sin arreglar: el modelo no distingue una orden de un dato.
Diez meses y 111 millones de llaves después, la regulación de Bre-B explica cómo se mueve el dinero y no dice quién asume la pérdida cuando lo mueve un estafador.